Ernesto Longoria; toda una vida de servicio a sus estudiantes.
El otro día tuve que entrevistarme con el maestro Ernesto Longoria, al conocer de su vida y de su entrega por la enseñanza, me pareció una eminencia, pensé que era impresionante que llevara 12 años al servicio de la preparatoria Capitol Hill en Oklahoma City. Hablar con un maestro que se siente tan orgulloso de llevar tantos años de enseñanza en una institución educativa me hizo valorar mucho más su trabajo, lo encontré realmente admirable, sobretodo cuando los que se dedican a educar deben aceptar grandes responsabilidades por sueldos muy bajos.
He tenido muchos profesores a lo largo de mi vida, y evidentemente los ha habido de todos los colores, pero al conocer a Longoria este definitivamente se ganó el premio al mejor. Fue increíble oírlo hablar, a través de sus declaraciones se pudo notar el gran compromiso que tiene con sus estudiantes, en ocasiones se podría concluir que siente que el fracaso o el éxito de los jóvenes depende de él y de su práctica. A través de su cátedra desea inculcarle a todos sus pupilos el amor al estudio, las ganas de salir adelante y de terminar la universidad. Guarda muchas anécdotas de los jóvenes que han pasado por su clase, de los que se han podido graduar y de los que han llegado a la universidad. Estos jóvenes seguramente tienen un buen recuerdo y se sienten en deuda con el maestro Longoria. En cierta medida ellos son el resultado de sus metas, de sus enseñanzas y de sus inquietudes.
Longoria del estado de Texas, retirado de las fuerzas militares quien tuvo la oportunidad de prestar servicio militar en diferentes países de Latinoamérica, es un enamorado de la geografía y de la historia del mundo, dos pasiones que ha podido desarrollar en la academia del saber.
En la escuela ha dictado clases de estudios sociales, geografía del mundo e historia. Para el período escolar enero-junio 2010 permitió a sus estudiantes escoger temas de investigación de la historia mundial fueran ellos civilizaciones antiguas, exploraciones, guerras y revoluciones, entre otros, la idea era que los estudiantes analizaran temas que a ellos les parecían interesantes, según Longoria, esto facilita su aprendizaje.
Longoria cuenta que su profesión presenta aspectos gratificantes pero también algunos muy duros como la falta de motivación de algunos de los muchachos por el estudio y las fuertes y precarias condiciones en las que muchos viven en sus casas. Reconoce que especialmente en su escuela un obstáculo para algunos de sus estudiantes es el estatus legal que presentan sin embargo dice que hay varias opciones y oportunidades que muchos no conocen, él dedica parte de su tiempo a mostrarles a estos jóvenes los caminos que tienen para su futuro profesional en el país.
Uno de mis maestros una vez decía que enseñar es un arte, que los profesores esculpen ciudadanos, construyen personas y pintan almas. Si este maestro estaba en lo correcto entonces Longoria es una verdadero artista, un productor del futuro de sus estudiantes.
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